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n° 1283 del 23/11/00 al 2/12/00
Guerra sin cuartel en Murcia 
por las últimas reservas estratégicas de agua ante la proximidad del Plan Hidrológico
El asalto de los 'aguatenientes'
Hay desatada una batalla en todo el país por el agua, y su episodio más encarnizado es el asalto sin concesiones que empresas inmobiliarias están lanzando contra los últimos acuíferos vírgenes del noroeste de Murcia . Poderosos  financieros han roturado regadíos ,casi todos ilegales, con la intención de hacerse con una importante cuota de agua. Esta es la clave para disfrutar,, regar o negociar en el futuro, amparados en plan hidrológico, con este bien realmente escaso. Son los nuevos “aguatenientes”.
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  El agua se a convertido en mas importante bien raíz en la Murcia del 2000. Los grandes capitales se han espabilado y toman al asalto los últimos acuíferos sanos, la última reserva del sudeste antes de convertirse en una prolongación del Sahara, Si el agua del Segura llega escasa y apestosa al mar, se trata de tomarla donde mana, en la sierra del Segura. Ni las tierras quemadas de bosque se respetan Se roturan para regadío tierras serranas, áridas, territorio del lentisco y la espartera. Allí plantan lechugas, coles y frutales, aunque sea ilegal hacer nuevo regadío desde 1985. En esa cuenca, que no genera ni la mitad del agua que consume, sube la demanda ante la expectativa de los trasvases del Ebro, y crece una nueva casta del poder de siempre los aguatenientes.

  En Murcia se sabe que quien consiga una buena cuota de agua tendrá negocio garantizado en el futuro Quienes viven junto al cauce y asisten al saqueo de la última agua virgen, como el alcalde de Moratalla, Jesús Molino, lo avisan.  "Se está vulnerando el Estado de derecho ".
 
 

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Arriba, una balsa de agua ilegal en el termino de “El chopillo”, en Moratalla ,en una zona protegida tras el terrible incendio de 1994. Aquí  se esta extrayendo el agua de acuíferos que se mantuvieron incólumes desde tiempos inmemoriales. s una de las situaciones que denuncia Jesús Molina, alcalde de la localidad  (a la izquierda ,en la centenaria fuente de Architana).

  La suya es la voz de los ediles del noroeste murciano, como Caravaca o Calasparra, que lo han denunciado ante la Agencia Europea de Medio Ambiente.

   Según Ecologistas en Acción, en Murcia se roturan al año entre 5.000 y 10000 hectáreas de regadíos ilegales.  Hay 192.000 hectáreas de regadío legal, pero nadie ha sido capaz de calibrar el clandestino. El Servicio de  Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil descubrió el año pasado más de 1000 hectáreas ilegales, casi todas en parques naturales; "la punta del iceberg", afirman los denunciantes. El Libro blanco del agua del Ministerio de Medio Ambiente dice que en la cuenca del Segura había en 1997 unos 2200 aprovechamientos de aguas superficiales, de los que sólo la mitad eran legales; la situación de los subterráneos era propia de un régimen corsario: de 20000 captaciones, eran legales 4.500.

   Cuando se recorre Murcia, se ven kilómetros de plantaciones de retoños de frutales, terrenos ganados a los parques naturales, maquinaria que excava balsas de riego, mueve tierras o escarba en busca de pozos. "Ocurre así desde 1927 Cada vez que hay expectativas de nuevas aguas para solucionar el déficit, se dispara la roturación de regadíos, aun antes de que llegue el agua ", explica Julia Martínez, investigadora del departamento de Ecología e Hidrología de la Universidad de Murcia. Ahora, al calor de las expectativas del Plan Hidrológico Nacional (PHN), se han asaltado las últimas tierras vírgenes, los últimos caudales intactos de este rincón de la Península con riesgo cierto de desertificación.

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Ver ampliaciónA la derecha, repoblación forestal con nogales. Esta especie no puede sobrevivir en tierras tan áridas por eso hay que regar los árboles con goteo. (abajo) una de las tuberías que conectan clandestinamente embalses y extracciones ilegales. Julia Martínez (arriba) investigadora de la universidad  de Murcia, es una de las voces mas firmes a la hora de explicar que “la gestión del agua esta en manos de unos pocos”
 

Al asalto de la sierra

      Julia Martínez recuerda que "ya en 1927 se concluyó que el regadío no podía crecer más en Murcia. Ahora pasa lo mismo que cuando se anunció el Tajo-Segura: llegó el agua y ya había necesidades nuevas de riego mayores -50.000 hectáreas roturadas ocho años antes- de las que aportaría el trasvase en las condiciones más optimistas". Y, desde que se construyó el trasvase, en 1979, el Tajo no ha aporta- do nunca el agua que se calculó.
Copadas las vegas bajas del Segura por huertas e invernaderos, asaltan las tierras serranas, baratas y con manantiales en su subsuelo. "Es una operación que no está al alcance del pequeño huertano -explica Julia Martínez-. Estas in- versiones sólo pueden hacerlas los grandes capitales". "El negocio es redondo -dice Rubén Vives, de Ecologistas en Acción-, porque no hay más que beneficios: subvenciones porque reforestan la sierra, por el riego por goteo, y luego el producto del regadío. Además, se rotura ilegalmente y en parques naturales protegidos, incluso en terrenos quemados en el incendio de 1994 -el más importante que ha habido en España-, que por ley son intocables".

Inmunes a la ley

     El Seprona ha denunciado muchas de estas situaciones, Con especial interés en la que tiene lugar en la finca El Chopillo, inmensa propiedad paradigma de la situación. La finca pertenece a la sociedad Frocap Lo Romero, cuya cabeza visible es Mariano Roca Meroño, uno de los máximos exponentes de los nuevos aguatenientes. Los propietarios de Frocap  procedentes del Campo de Cartagena- compaginan intereses agrarios Con inmobiliarios, de la misma forma que algunas otras sociedades denunciadas, como Rosega o Fruca, Con grandes terrenos en Zonas naturales.

NOSTALGIA DEL VIEJO TERCIO.

   Alguien quiere convertir el trasvase de aguas desde el Ebro al sureste de la Península en verdad intocable, y para ello recurre al ”cierren filas " del viejo tercio de Cartagena, la inevitable tensión entre medio ambiente y agricultura reproduce escenas surrealistas en Murcia, donde un mismo consejero, Antonio Cerdá, se ocupa de agricultura, agua y medio ambiente. Célebre es ya su frase "es más ecológica una lechuga que un pino ", premonitoria de sugestión medioambiental. EI periodista madrileño Carlos de Prada criticó el derroche del agua en Murcia , lo que desató una tormenta  inimaginable, hasta el punto de anunciar el gobierno murciano que  “activaría” un supuesto Lobby murciano para defender su imagen y buen nombre en esta nueva guerra del agua, Entre los notables de ese lobby. el periodista Jaime Campmany, el ministro Federico Trillo, el ex banquero Alfonso Escamez y el escritor Arturo Pérez Reverte, bruñidor por cierto de las históricas andanzas del viejo tercio de Cartagena.

    Pero la  opinión en Murcia no es única.  Hay veladas amenazas para amedrentar cualquier  posición no unánime a favor del trasvase desde el Ebro. Caja Murcia, por ejemplo, ha anunciado que retirará subvenciones a aquellos "que sean tibios en el tema del trasvase ", amenaza que ya se ha traducido en hechos con algunos proyectos de Ecologistas en Acción, Eso es cerrar las filas.

     La Guardia Civil ha denunciado a Frocap Lo Romero ya las otras empresas por construir embalses ilegales, líneas de alta tensión en las fincas -que alimentan las grandes extracciones de agua-, pozos y roturaciones clandestinas. Pero los agentes que investigan chocan Con "el entorpecimiento" de los poderosos aguatenientes. Las denuncias del Seprona por daños contra los recursos naturales y el medio ambiente no se han traducido en sanciones de la administración autonómica ni hidrográfica.
     Así lo cuenta Jesús Molina: "Se está haciendo el juego a los poderosos. Primero se hacen con una cuota de agua por las bravas; esto se asume por las autoridades; se dicta una ley de punto final y luego con el agua harán lo que quieran".

     El consejero murciano de Agricultura, Agua y Medio Ambiente, Antonio Cerdá, ve con buenos ojos las peticiones de una ley de punto fina! que asuma y legalice las roturaciones ilegales, pero los alcaldes denuncian esta aquiescencia con las poderosas compañías que plantan lechugas donde había espartales y las riegan con los últimos acuíferos: " Es un saqueo. Se trata de una explotación inmediata de recursos muy valiosos. Nos dejarán sin agua y desertificados, No es un problema de agricultura: aquí la gente riega con lo que hicieron los árabes, que menos mal que lo hicieron bien, porque si no, no tendríamos nada ", explica Molina. Los intereses especulativos afloran, en su opinión, cuando se investiga el proceder de los aguatenientes: " Primero esquilman el monte, luego le quitan la protección ambiental y acaban por urbanizarlo ".
Grandes especuladores

     Julia Martínez explica qué lleva al nuevo capital de lo que llama " agronegocio " hacia las tierras vírgenes del noroeste: " Hay una saturación inmobiliaria importante; no se puede construir más porque no hay medios para sacar adelante tanta demanda. Pero el dinero negro tiene que aflorar: Por eso se in- vierte en nuevos regadíos. La especulación es una justificación para pedir más agua ". El problema, según Martínez, " es que esta especulación la subvenciona el Estado, que sufraga grandes obras públicas, como los trasvases, para cumplir las expectativas de estos grandes capitales que roturan parques naturales y esquilman acuíferos".

Regar la cuenca más árida de Europa

     Al pequeño agricultor lo sustituyen grandes empresas, porque los precios de productos agrarios siguen cayendo. " Regar será cada vez menos rentable,. La fase B de este asalto será la venta de agua ". Con el nuevo PHN se podrá comerciar con el agua como ahora se hace con los tomates. Mientras el agua para riego cuesta unas 50 pesetas por metro cúbico, la de usos urbanos o turísticos -piscinas, campos de golf- ronda las 100: " La gestión del agua está en manos de muy pocos, y éstos están relacionados con los grandes regantes del Segura ", explica Martínez.

     Por la fuente Architana, la más antigua y saludable de toda la región, mana uno de los últimos acuíferos estratégicos de la comarca, del que ahora extraen agua sin piedad decenas de pozos ilegales que, con total impunidad, desembocan en balsas ilegales y conducciones que se llevan el oro líquido a otros valles. "Se están dilapidando en una sola generaci6n recursos de agua no renovables", apunta Julia Martínez. Esta valiosa fuente merma a pesar de las denuncias de propietarios, ecologistas y Seprona.
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Sobre estas líneas una de las arquetas próximas al embalse de   El Cenajo, que sirven para acceder a la  red clandestina de interconexiones en la cuenca del  Segura, un instrumento básico para el Mercado negro del agua,arriba  roturación ilegal en el parque natural de Carrascoy. A la derecha Rubén  Vives en la rambla salada, la tierra más árida de Europa, convertida en regadío
"Esta cuenca tiene una enorme intercomunicación por medio de canales y tuberías privadas ", explica Julia Martínez. Los responsables de la CHS reconocen que es incontrolable el destino del agua en el Segura. Muchos sospechan que el agua se revende en un mercado negro a los ávidos agricultores a los que no llega sino un caudal escaso, maloliente y contaminado.

"Es un empeño en regar lo inimaginable", explica Rubén Vives. y pone como ejemplo las aberrantes repoblaciones de nogales regados con goteo en pinares quemados, o la roturación de la cuenca del río Chícamo y la Rambla Salada, la más árida de Europa. "Con las horas de sol que tiene, el único problema es conseguir el agua. Así se puede hacer regadío en cualquier desierto", cuenta Vives.

"Antes de pedir ningún trasvase hay que hacer una auditoria sobre la situación actual en el Segura ", apunta Julia Martínez, y aporta argumentos: "Si la agricultura sólo es el 15 por ciento del producto interior bruto de Murcia, ¿por qué se lleva casi el cien por cien del agua? Es como hacer una política forestal desarrollada por las industrias madereras ". Mientras se siguen roturando campos de lechugas y se extrae sin piedad el agua de los últimos acuíferos, Martínez sentencia: "En 20 años tendremos aquí la desertificación porque habremos agotado los acuíferos. y todo modelo de evolución del clima pronostica una gran incertidumbre sobre las sequías en esta tierra". 


Texto: Joaquín Vidal
Fotos: Pablo Vázquez