La Región de Murcia desprotege espacios naturales para facilitar la expansión urbanística y del regadío. Un reducido grupo de empresas inmobiliarias y hortofrutícolas, las principales beneficiarias de los cambios legales que prepara de forma inminente el PP murciano.
Murcia, Primavera de 2.001
Indice Apenas unos días después de que el gobierno estatal se reafirme en su proyecto de trasvase del Ebro hacia levante (ese trasvase que oficialmente nunca se utilizaría para nuevos regadíos), de una forma obscenamente prepotente y precipitada, los grupos de presión agro-inmobiliarios murcianos han activado sus resortes políticos para empezar a eliminar trabas a sus proyectos de crecimiento. La Región de Murcia disfruta desde 1.992 de una “Ley de Protección de Territorio“, aprobada por unanimidad de las fuerzas políticas, que estabece una serie de Espacios Naturales Protegidos. Una ley que se desarrolla como referencia regional de la “Ley 4/1989 de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres”. En la práctica, la ausencia de una política ambiental por parte de la Comunidad Autónoma de Murcia, especialmente desde la llegada al poder del PP en 1.995; así como el interés mostrado por los sectores inmobiliario y de los nuevos regantes, impidió que se desarrollaran los Planes de Ordenación de Recursos Naturales de estos espacios, pues suponían un freno a sus planes de expansión. De hecho, Ecologistas en Acción, el SEPRONA y la propia guardería forestal han llevado a cabo en los últimos años innumerables denuncias de roturaciones y puestas en regadío ilegales en el ámbito de estos espacios, teóricamente protegidos por la ley, sin que el proceso se haya detenido. De hecho desde el principio de la presente legislatura (Verano de 1.999), los responsables políticos de la Administración Regional de Murcia vienen lanzando mensajes a cerca de la necesidad de reducir la superficie protegida. Ello debido a su escaso valor ambiental y a la necesidad de promocionar actividades como el turismo de playa y golf o las explotaciones hortofrutícolas. Ahora, tras una lenta, casi agónica, tramitación de la Ley regional del suelo, con una enmienda presentada a última hora por la diputada del Partido Polular Lordes Méndez Monasterio, la asamblea legislativa murciana va a consagrar, si no lo remediamos, la pérdida de casi 11.900 hectáreas de terreno protegido de un total de 66.000 has totales. Esta superficie pasará a ser directamente urbanizable y se podrán llevar a cabo en ella trasformaciones a regadío. Los propietarios de los terrenos, agrupados en la “Federación de Asociaciones de Propietarios con Terrenos en Espacios Naturales de Murcia”, ya han mostrado públicamente su intención de acometer proyectos de transformación a regadío y de desarrollar proyectos urbanísticos. Se trata de reducir el perímetro de los espacios declarados por la Ley Regional del Protección del Territorio a los equivalentes de los correspondientes Lugares de Importancia Comunitaria, espacios éstos que se derivan de la aplicación de la Directiva Comunitaria de Hábitats y cuya delimitación se ha llevado a cabo con criterios distintos y para objetivos diferentes. La aplicación de este recorte supone incluso la desaparición completa de un espacio: “Barrancos de Gebas”, y reducciones de entre el 30% y el 60% en otros cuatro. Resulta cuanto menos sospechoso que prácticamente la totalidad de las denuncias de Ecologistas en Acción de expansión de los regadíos y proyectos urbanísticos realizadas en espacios naturales protegidos coincidan con el territorio y propiedades de empresas hortofrutícolas e inmobiliarias que van a ser desprotegidas con la enmienda del Partido Popular. El nuevo panorama va a desboloquear proyectos inicialmente abandonados de varios campos de golf e incluso un parque acuático, y va a acicatar (que nunca se detuvo) la invasión de invernaderos y cultivos de cítricos en las áridas sierras litorales y prelitorales de Murcia. Aunque se trataba de algo previsible, lo cierto es que la actitud del gobierno regional y de los empresarios agro-inmobiliarios deja en entredicho la supuesta buena voluntad de que hacía gala el gobierno murciano durante el debate del Plan Hidrológico Nacional, y, al dejar en entredicho las afirmaciones del Ministro de Medio Ambiente de que no se consentirían nuevas ampliaciones de regadío en el Segura, pueden provocar un gran daño a la imagen y la credibilidad de Murcia en el contexto estatal y europeo. 2 Breve
repaso a la prensa regional
3 Síntesis
de las consecuencias de la propuesta.
4 Parque Regional de Carrascoy- El Valle
Es Área de Sensibilidad Ecológica, declarada por la Ley 1/95 de Protección del Medio Ambiente de la Región de Murcia. Ello supone que determinadas actuaciones que supongan la transformación de la realidad física y biológica deben ser sometidas a Evaluación de Impacto Ambiental. Además este espacio es candidato a formar parte de la futura RED NATURA 2.000 ya que ha sido incluido en la propuesta regional de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC). Es un espacio de media montaña con una altura máxima algo superior a los 1.000 metros, que cuenta con relieves muy abruptos, fuertes pendientes y diversidad geológica. El paisaje forestal está dominado por pinos carrascos (Pinus halepensis) pero alberga también formaciones de carrascales termomediterráneos de gran valor natural y biogeográfico, con la presencia de una reducida población relíctica de alcornoque (quercus suber). También podemos encontrar carrascales mesomediterráneos de las cumbres de Carrascoy; y vegetación pionera de superficies rocosas, así como vegetación de yesos y numerosos endemismos. Destacan por la superficie abarcada, las formaciones de matorrales, pastizales y tomillares termófilos con palmito.
Roturaciones en la umbría de Carrascoy En los tres últimos años se han transformado en el paraje de “El Cañarico” más de 300 has a regadío, más del 30% dentro del parque Regional. Las empresas responsables son FRUCA, Antonio Rosero Herrero y Frutas García Valero (FRUGARVA) Roturaciones de la empresa ROSEGAR El 28 de Diciembre de 1999, Ecologistas en Acción presenta denuncia por la roturación y transformación en regadío de una finca propiedad de Antonio Rosero Herrero en el Paraje del La Costera en el término municipal de Alhama de Murcia ante la Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente, Ayuntamiento de Alhama de Murcia, Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil y Confederación Hidrográfica del Segura.
La Dirección General de Medio Ambiente inicia un expediente sancionador el 30 de Septiembre de 1999, como consecuencia de la denuncia de la Guardería Forestal del día 1 de este mismo mes y no es hasta el 17 de Abril del 2000, cuando se dicta la orden de paralización de las obras que sistemáticamente vienen siendo incumplidas por el denunciado. El 4 de Mayo del 2000, el Consejero de Agricultura, Agua y Medio Ambiente dicta resolución contra Antonio Rosero Herrero, imponiéndole una sanción de 1.500.000 ptas. y dejando en suspenso la obligación de restaurar el medio al ser y estado previos a la comisión de los hechos, en tanto no se resuelva la autorización solicitada por el denunciado para ejecutar las actuaciones objeto del expediente. El 21 de Febrero la Confederación Hidrográfica del Segura contesta a la denuncia de Ecologistas en Acción, no le consta al Organismo de Cuenca que se haya utilizado recursos hídricos en terrenos sin derecho a riego, aunque se le comunica a la Guardería Fluvial, que haga un seguimiento intensivo por si se produjese el riego de terrenos de secano. A fecha de hoy las obras prácticamente han sido terminadas, incumpliendo la orden de paralización y consolidado impunemente el nuevo regadío
El espacio natural protegido de los Saladares de Guadalentín fue declarado por la Ley 4/92 de Ordenación y Protección del Territorio de la Región de Murcia. Es Área de Sensibilidad Ecológica, declarada por la Ley 1/95 de Protección del Medio Ambiente de la Región de Murcia. Ello supone que determinadas actuaciones que supongan la transformación de la realidad física y biológica deben ser sometidas a Evaluación de Impacto Ambiental. De acuerdo con la Directiva
79/409/CEE, sobre protección de las aves silvestres, los Saladares
de Guadalentín cumplen los criterios para ser designados como Zona
de Especial Protección de Aves (ZEPA), además este espacio
es candidato a formar parte de la futura RED NATURA 2000 ya que ha sido
incluido en la propuesta regional de Lugares de Importancia Comunitaria
(LIC).
Es un espacio formado por una llanura surcada por los cauces del Río Guadalentín y la Rambla de las Salinas, a la que vierten las ramblas que drenan los relieves circundantes (Espuña y Carrascoy) sin llegar a desembocar directamente en ellos. Los drenajes de los humedales adyacentes parecen, al menos históricamente haber dependido hidrológicamente del nivel base del río. En el espacio central del Valle se encuentran fenómenos generalizados de acumulación de sales en el subsuelo, relacionados con diversos elementos morfogenéticos. Entre ellos destaca la existencia, a muy poca profundidad, de una lámina de agua, que participa decisivamente en la existencia de fenómenos de ascenso por capilaridad de la humedad. Este fenómeno, en combinación con una elevadísima evaporación superficial, es decisivo en la definición de las propiedades de los suelos y la vegetación natural. Es por ello que este ambiente ha sido clasificado como criptohumedales interiores, asociados a una llanura de inundación, características de zonas áridas y semiáridas, en los que la denominación criptohumedales se explica por la presencia de una anomalía hídrica positiva no aparente como lámina libre de agua sino inmediatamente bajo la superficie. Los saladares, constituyen
un ecosistema relicto de gran valor ambiental como las últimas representaciones
en la Región de Murcia de la vegetación halófila
propia de criptohumedales asociados a llanuras de inundación.
Los Saladares albergan la mayor población europea de almarjo (Halocnemum strobilaceum), y efectivos importantes del raro iberoafricanismo (Tamarix boveana), así como la palmera datilera (Phoenix dactilifera), cambróm (Lycium intricatum), todas ellas protegidas o estrictamente protegidas por la Orden regional de 17 de Febrero de 1989 de Protección de la Flora Silvestre de la Región de Murcia. Entre las siemprevivas (Limonium sp.) se encuentran varias endémicas del Sur y Sureste de la Península Ibérica, del máximo interés conservacionista. Entre los hábitats presentes encontramos las estepas salinas mediterráneas, catalogado como Prioritario y los matorrales halófilos, matorrales halónitrófilos y galerías y matorrales ribereños termomediterráneos, como de Interés comunitario, según se establece en la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de Mayo, relativa a la Conservación de los Hábitats Naturales y de la Fauna y Flora Silvestres. La estructura de la vegetación natural y la ausencia de una lámina de agua superficial producen un hábitat óptimo para las aves de tipo estepario, apareciendo una comunidad ornitológica relevante a escala nacional y europea, sisón, alcaraván, ortega, terrera marismeña, aguilucho cenizo, curruca tomillera y carraca. En los cuerpos de agua naturales (Río Guadalentín) y artificiales (balsas de riego), aparecen poblaciones interesantes de aves acuáticas, incluyendo algunas especies raras o amenazadas tales como cerceta pardilla y cigüeñuela. Igualmente importantes son las especies de quirópteros murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum) y murciélago mediano de herradura (Rhinolophus mehelyi), incluidos en la Directiva 92/43/CEE y catalogados como especies amenazadas en la Región de Murcia. La fauna y la flora han evolucionado a lo largo del tiempo en equilibrio con los usos agropecuarios extensivos y cinegéticos tradicionales contribuyendo a generar diversidad ambiental sin menoscabo de los valores naturales originales y los procesos ecológicos esenciales. En contraposición con la situación anterior se está produciendo el abandono de los usos tradicionales y la aparición de nuevos usos y actividades que introducen importantes factores de perturbación de los ecosistemas y los procesos ecológicos esenciales como son: La intensificación de los usos agrícolas es el principal factor de perturbación por la transformación generalizada del territorio a partir de la llegada del trasvase Tajo-Segura y la sobreexplotación del acuífero del Guadalentín. El incremento de la actividad ganadera en especial la ganadería industrial (cebaderos de cerdos, granjas de pollos etc.) por la construcción de infraestructuras y contaminación por purines. La sobrecarga de la ganadería extensiva (ovino y caprino) provoca la desaparición de la vegetación principalmente por pisoteo. La contaminación del río Guadalentín ocasionada por el vertido de la industria del curtido y aguas residuales de las localidades aguas arriba. En otro orden de magnitud el aumento de la presión cinegética, vertido de residuos, infraestructuras (polígonos industriales, carreteras, autovía de Andalucía, tendidos eléctricos etc.), tiro al plato, campos de vuelo de ultraligeros, etc. La situación actual es de un espacio altamente fragmentado en el que se conservan retazos naturales de saladar rodeados de terrenos agrícolas extensivos. Las fotografías que a continuación se muestran, hacen referencia a una oleada de roturaciones muy recientes (Abril de 2.000), llegándose a la grotesca situación de que en un solo día se roturaron más de 100 hectáreas dentro de los límites del espacio natural
6 Humedal de Ajauque y Rambla Salada
Al este de la Región de Murcia, entre los términos municipales de Fortuna, Santomera, Abanilla y Molina de Segura, se localizan los humedales de Ajauque y Rambla Salada, declarados Paisaje Protegido por la Ley 4/1992, de 30 de julio, de Ordenación y Protección del Territorio de la Región de Murcia. Este espacio se asienta sobre una extensa superficie de materiales sedimentarios (neógenos y cuaternarios) entre elevaciones de escasa entidad como el Charco (246 m) y la Serretilla (241 m). Funcionalmente depende de la complicada red de drenaje de las Ramblas de Ajauque y Salada, por donde fluye el agua de forma temporal como consecuencia de las escasas precipitaciones (nunca superiores a 300 mm anuales). Algunos de los aguaceros son suficientemente importantes como para producir “riadas”, por lo que en 1966 se construyó el Embalse de Santomera, que regula, en definitiva ambas ramblas.
La cuenca de Ajauque y Rambla Salada presentados características ambientales diferentes. La primera es consecuencia de la calidad natural del agua, de su distribución espacial y temporal y de la existencia de mantos subterráneos. Así, además de la elevada salinidad que suele presentar el agua, ésta fluye por las ramblas y cauces secundarios generando un complejo modelo espacial de tramos con agua permanente y temporales. Además, en aquellas zonas donde surge el agua subterránea se producen sistemas de humedales de diferente extensión y enorme singularidad en el contexto regional. Los más importantes en esta cuenca son el Humedad de Derramadores y el de Ajauque. La segunda característica obedece a la interacción del clima, bastante árido, con la complejidad de los materiales geológicos que, además de generar una amplia gama de suelos diferentes, permite la existencia de aguas termales (como los Baños de fortuna) o afloramientos de rocas volcánicas (como las fortunitas de los Cabecicos Negros ). Igualmente, allí donde se sitúan materiales blandos de margas y arcillas se producen fenómenos de erosión muy complejos dando lugar a paisajes acarcavados típicos de las regiones áridas. Protección del espacio
El espacio posee hábitats de Interés Comunitario recogidos en la Directiva 92/43/CEE, del Consejo de 21 de mayo, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, que establece una categorización de los hábitats naturales según su grado de amenaza y responsabilidades públicas en su tutela. De todos los hábitats catalogados en Biotopos-Corine, documento técnico previo a la directiva, se seleccionan aquellos que son de interés comunitario por encontrarse desaparecidos en su área de distribución natural, presentar un área de distribución reducida (a causa de su regresión o debido a su área intrínsecamente restringida), o para constituir ejemplos representativos de características típica de alguna de las cinco provincias biogeográficas europeas. También se indican los hábitats naturales prioritarios como aquellos tipos de hábitats naturales amenazados de desaparición, cuya conservación supone una especial responsabilidad, habida cuenta de la importancia de la proporción de su área de distribución natural incluida en el territorio en la que se aplica la citada directiva. El Humedal de Ajauque y Rambla Salada, ha sido propuesto por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia como Lugar de Interés Comunitario (LIC) candidato a formar parte de la Red de Espacios Naturales Europeos (Red Natura 2000). En Diciembre de 1999, el Consejo de Gobierno ha aprobado la declaración de ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) por cumplir los criterios numéricos establecidos para la especie Cigüeñuela (Himantopus himantopus) con 17 parejas nidificantes, ya que supera la cifra de 5 parejas, cantidad mínima establecida para esta especie Vegetación Debido a la temporalidad del agua y al elevado grado de salinidad, la vegetación acuática es, en general, pobre en especies. Entre los heliófitos (especies enraizadas dentro del agua, pero emergentes) destaca por su abundancia y amplia distribución el carrizo (Phragmites australis), que crece tanto en los cauces como en las cabeceras de los humedales, donde llega a alcanzar elevadas densidades. En estros últimos, su distribución parece estar ligada a la descarga de agua subterránea, de menor salinidad que la superficial. Junto al carrizo, los juncos (Juncus maritimus y en menor proporción J. subulatus) forman comunidades mixtas (o manchas aisladas) que en ocasiones llegan a cubrir extensos tramos de los cauces. En cuanto a la vegetación sumergida, las clorofíceas filamentosas son las más abundantes (Cladophora fracta y Enteromopha intestinalis). Ambas son especies muy eutroficas que toleran un alto grado de mineralización del agua y altas concentraciones de nutrientes. En ambientes hipersalinos, como el tramo medio de Rambla Salada, e incluso en el Embalse de Santomera, aparece otra clorofícea, Dunaliella salina, una especie unicelular que forma parte del plancton de estos sistemas. Una especie típica de estos humedales es el alga xantofícea Vaucheria dichotoma, que crece tanto bajo los carrizales y la vegetación halófila como sobre el lecho de los cauces, formando un tapiz denso, semisumergido en el agua, de color verde intenso. Entre las fanerógamas acuáticas, la única representante es Ruppia marítima, que tolera elevados valores de salinidad y que se encuentra sobre los substratos más blandos. En las zonas encharcadizas de los humedales y con mayores salinidades abundan las Quenopodiáceas Arthrocnemum macrostachyum y la sosa alacranera (Sarcornia fruticosa). Más alejadas de la lámina de agua son típicas otras halófilas como Anabasis hispanica y las siemprevivas (Limonium spp.), que junto con los tarajes (Tamarix canariensis y T. Boveana) constituyen la vegetación más característica y conspicua de estos humedales. En los márgenes y taludes de las ramblas y en zonas de cultivos abandonados se encuentran formaciones halonitrófilas constituidas por Atriplex glauca, Suaeda vera (sosa), Thymelaea hirsuta (bolaga) y Lygeum spartum (albardín), acompañados por diferentes especies de Artemisa, Atriplex halimus (orgaza), Frankenia corymbosa, etc. Asociadas a relieves más elevados, donde abundan materiales yesosos, aparece una comunidad gipsícola de enorme singularidad. Entre las especies más características destacan Ononis tridentata y Helianthemum squamatum, acompañadas de Lygeum spartum, Brachypodium retusum, Thymus menbranaceus, etc. Rodeando al Embalse de Santomera, los montes públicos mantienen un pinar de repoblación de pino carrasco (Pinus halepensis), bastante denso, acompañado de especies protegidas como el palmito (Chamaerops humilis) y la cornical (Periploca laevigata). Por último, hay que destacar la presencia de la palmera datilera (Phoenix dactyliphera), sobre todo en el Humedal de Ajauque Fauna Aunque generalmente son poco conocidos, los invertebrados acuáticos constituyen uno de los grupos animales más interesantes que viven en las ramblas y humedales del Paisaje Protegido de Ajauque y Rambla Salada. Las larvas de dípteros son siempre los más abundantes, pero las especies más interesantes pertenecen al grupo de los heterópteros (chinches) y coleópteros (escarabajos) acuáticos. Entre los primeros, Sigara selecta es característica de ambientes hipersalinos; de hecho es el único heteróptero que habita el tramo medio de Rambla Salada. entre los coleópteros destacan los de la familia de los Ochthebius, de pequeño tamaño (entre 0´5 y 3´5 mm) y color oscuro, que suelen pasar desapercibidos. Ochthebius glaber es un endemismo ibérico únicamente localizado en los ambientes salinos de las cuencas del Chícamo, Fortuna y Abanilla. Ligados también a los sistemas acuáticos se encuentra una gran variedad de vertebrados. Entre las aves, las limícolas y larolimícolas nidificantes como la Cigüeñuela (Himantopus himantopus), el Chorlitejo Patinegro y Chico (Charadrius alexandrinus y Ch. dubius) y el Charrancito (Sterna albifrons), entre otros, son los más interesantes. En el Embalse de Santomera es de especial importancia la invernada de anátidas, fochas y zampullines. En sus orillas son abundantes las Lavanderas Blancas y Boyera (Motacilla alba y M. flava), la Bisbita Común (Mthus pratensis) y los fringílidos. También se encuentran anfibios como la rana común (Rana perezi) y peces como la Gambusia (Gambusia holbroodi) y la Carpa (Cyprinus carpio). Asociada a los cauces de las ramblas y a los humedales donde se desarrolla una densa vegetación de carrizo, la comunidad de aves está dominada durante el verano por los Carriceros Común y Tordal y en invierno por los túdidos (Zorzales Charlo y común, Estornino Pinto), el Escribano Palustre (Emberiza schoeniclus) y el Mosquitero Común (Phylloscopus collybita). Estos sectores son utilizados también por el Ruiseñor Bastardo, el Rascón y otras aves paludícolas. Los carrizales del Humedal de Ajauque son utilizados como dormidero por la Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis), e incluso el Morito (Plegadis falcinellus), del que existen algunas observaciones recientes. En las formaciones de saladar
más densas, compuestas casi monoespecíficamente por Sarcocornia
fruticosa, se encuentran especies de aves características como el
Buitrón (Cisticola juncidis), las Currucas Cabecinegra y Tomillera
(Sylvia melanocephala y S. conscipillata), la Tarabilla Común (Saxicola
torquata), el Triguero (Miliaria calandra) y el Mosquitero Común.
También destaca la presencia invernal del Pechiazul (Luscinia svecica)
y sobre todo la nidificación de Aguilucho Cenizo (Circus pygargus).
Además, se puede observar la presencia de micromamíferos
insectívoros como la Musaraña y la Musarañita y de
la Comadreja (Mustela nivalis).
Los pinares de repoblación albergan comunidades de vertebrados bastante pobres. Las especies más características son los páridos como el Carbonero Común (Parus major) y los fringílidos como el Verdecillo (Serinus serinus). Entre las aves más singulares destaca como nidificante el Aguila Culebrera (Circäetus gallicus) en las proximidades del Embalse de Santomera. En ambientes muy variados como taludes, roquedos, ruinas, palmerales, pero que tienen en común la presencia de huecos o nichos que favorecen la nidificación de aves de hábitos trogloditas, destacan la Carraca (Coracias garrulua), el Cernícalo Real (Falco tinnunculus), la Lechuza Común (Tyto alba), el Mochuelo (Atiene noctua), el Pito Real (Picus viridis), el Martín Pescador (Alcedo atthis), el Abejaruco (Merops apiaster), entre otros. Estos ambientes también son utilizados como refugio por mamíferos carnívoros como el Zorro (Vulpes vulpes) y la Jineta (Genetta genetta). Problemática
En el caso de Rambla Salada, los valores obtenidos en los análisis de agua arrojan una proporción de sal de 20-25 gr./l, frente a los casi 50 gr/l detectados en diferentes análisis desde 1994, hasta el momento ha sido considerado uno de los cauces más salinos del continente europeo, prueba de ello es la existencia de unas pequeñas salinas que tuvieron bastante importancia comercial en el pasado siendo abandonadas hasta su adquisición por la administración regional. Los principales motivos que han llevado a esta situación es la disminución del caudal salino que llega a los cauces, por extracción y la entrada masiva de agua dulce en el sistema, principalmente por los regadíos y en menor medida de los vertidos e infiltración de aguas residuales. Desde la llegada de aguas del trasvase y las del acuífero de Ascoy-Sopalmo hace dos décadas se vienen produciendo alteraciones por la infiltración de agua de los nuevos regadíos, siendo en estos últimos años en los que se está produciendo una expansión constante. Esta transformación del uso del suelo está provocando la desaparición de otras comunidades igualmente valiosas asociadas al substrato como los yesos y margas, por la destrucción directa producida por la roturación y modificación de la topografía del terreno. Los cambios en los humedales se están provocando por la expansión del carrizo que va ocupando, saladares y aguas libres, modificando la estructura de la vegetación y de la fauna asociada. De continuar el aumento del carrizal los hábitats y la fauna que han propiciado la declaración de Paisaje Protegido, serán desplazada progresivamente hasta desaparecer.
Es Área de Sensibilidad Ecológica, declarada por la Ley 1/95 de Protección del Medio Ambiente de la Región de Murcia. Ello supone que determinadas actuaciones que supongan la transformación de la realidad física y biológica deben ser sometidas a Evaluación de Impacto Ambiental. Además, este espacio es candidato a formar parte de la futura RED NATURA 2.000 ya que ha sido incluido en la propuesta regional de Lugares de Importancia Comunitaria (L.I.C.). Es un espacio montañoso
con una altura algo superior a los 450 m, que cuenta con relieves muy abruptos,
fuertes pendientes, con desarrollo de formaciones de piedemonte y costa
rocosa y levantada, con acantilados y calas. Esto crea un fuerte contraste
paisajístico de gran belleza.
El paisaje forestal está denominado por cornicales y palmitares, principalmente en la solana de la sierra, pero también podemos encontrar formaciones de orovales, pinos carrascos y sabina negra (especie muy poco frecuente en dicha zona). Entre las especies de fauna destacan rapaces como el búho real, halcón peregrino y águila perdicera, todas ellas especies protegidas, destacando la categoría de especie en peligro de extinción del águila perdicera por el Anexo I de la Ley 7/95 de la Fauna Silvestre, Caza y Pesca Fluvial. Entre los mamíferos y reptiles destacamos a especies como la tortuga mora (Testudo graeca), especie protegida catalogada como vulnerable según el Anexo I de la Ley citada anteriormente. ROTURACIONES EN LA SIERRA DE LAS MORERAS. El 6 de agosto de 1.998,
Acción ecologista en defensa de la Naturaleza, hoy Ecologistas en
Acción, presentó sugerencias a la memoria resumen del proyecto
de remodelación de la finca de la Fuente (Cañada de Gallego),
dentro del proceso de E.I.A. en el Paisaje Protegido de la Sierra de las
Moreras.
Esta roturación abarca una extensión que supera las 25 Has., sólo en invernaderos, y creando un fuerte impacto paisajístico por las cortas realizadas en la montaña que superan con toda seguridad alturas de 40 m, y la construcción de los invernaderos sobre muros de obra. Esta fue la primera roturación denunciada en este espacio protegido y desde entonces hasta ahora, Ecologistas en Acción ha denunciado diez acciones ilegales, siendo la Agrupación Agrícola PERICHAN S.L., la que mayor destrozo está produciendo en el entorno protegido. Pero no es el único, la desaladora “Virgen del Milagro”, ubicada dentro del Espacio Protegido y subvencionada por la Comunidad Autónoma y por el Ministerio de Medio Ambiente, está provocando graves destrozos en su entorno y cuyo máximo responsable es José Hernández Zamora (GRUPO PALOMA). La empresa PATALETA, también ha roturado y destruido 4 has. del territorio. No sólo son empresas agrícolas, la presión urbanística también contribuye, la frustrada Ciudad del Ocio que también fue denunciada en su momento por Ecologistas en Acción, altero más de siete hectáreas, provocando un alto impacto ambiental y paisajístico, al igual que graves procesos erosivos. Este proyecto, después de un conflicto social y ambiental fue sometido a la preceptiva Evaluación de Impacto Ambiental que resultó desfavorable por la presión ecologista. El promotor y responsable de este proyecto, Miguel Urrea, al no poder realizar dicha obra, piensa construir un hotel de cinco estrellas en ese mismo lugar. Entre unos y otros
la superficie alterada dentro del Espacio Protegido supera las 120 has.
Según nuestras estimaciones, lo que supone más del 6% del
Paisaje Protegido.
8 Parque Regional de Cabo Cope–Calnegre
Además, este espacio es candidato a formar parte de la futura RED NATURA 2.000 ya que ha sido incluido en la propuesta regional de Lugares de Importancia Comunitaria (L.I.C.) y cumple criterios para ser declarado Zona de Especial Protección para las Aves (Z.E.P.A.). El sector costero comprendido
entre Puntas de Calnegre y Cabo Cope, está formado por una llanura
denominada Marina de Cope, limitada al norte por la vertiente meridional
de Lomo de Bas, Peñones al oeste y al sur, el Cabezo de Montalbán
y Cabo Cope.
Este espacio se encuentra atravesado y drenado por una serie de cauces que provienen de los relieves de alrededor, o se han formado en la propia cuenca, más o menos paralelos que llegan al mar, perpendiculares a la línea de costa como las de la Galería, Garrobillo, Cantal, Gato, Elena y Pinares. La costa de la Marina de Cope está formada por tramos rocosos de poca altura y playas de diversa granulometría que contrasta con los acantilados escarpados de Cabo Cope al sur y Lomo de Bas al norte. Los materiales geológicos que forman las alineaciones montañosas del Lomo de Bas son el resultado del apilamiento de cuarcitas y micaesquistos, que dan paso según se desciende a la Marina de Cope a cuarcitas y areniscas. Cabo Cope está constituido por un cabezo calizo que dada su composición y estructura está catalogado como Lugar de Interés Geológico (L.I.G.). En este tramo del litoral murciano está presiente los restos de la existencia humana en otros tiempos como lo reflejan las áreas y estructuras arqueológicas de la Cueva del Neolítico, el Jardín de Cope, con materiales de la Edad de Bronce, el Recinto Amurallado, con piedras ciclópeas de la Muralla de Cope, el puerto artificial romano, la Necrópolis Iberoromana y Alfar Romano, el yacimiento romano con estructuras visibles de muros denominado La Galera y las Cuevas Blancas, excavadas en las paredes de arenisca de Cala Blanca. VEGETACIÓN. En la costa rocosa y acantilados de Lomo de Bas y Cabo Cope, las comunidades vegetales más significativas las constituyen los cornicales de Periploca angustifolia, especie protegida en la Región de Murcia y que en el Lomo de Bas se considera el óptimo para esta especie y la mayor densidad de continente europeo, junto con los endemismos de Teucrium lanigerum y Sideritis ibanyezii y comunidades rupícolas con Hypericum ericoides, albergando además matorrales de azufaifo (Ziziphus lotus) y el endemismo iberoafricano Caralluma, ambas especies protegidas en la Región de Murcia. Ya en la zona influenciada directamente por el mar aparecen formaciones de Limoniun endémicos con Asteriscus marítimus, Lycium intricantun, Salsola opositifolia, Salsola papillosa, etc. En el macizo de Cope aparece un sabinar de Sabina negral (Juniperus phoenicea), siendo estas poblaciones junto con las de la Sierra de las Moreras en Mazarrón las únicas existentes fuera de su área de distribución característica. Entre las comunidades rupícolas de Cope destacan: Teucrium freynii, Sarcocapnos eneaphylla e Hypericum ericoides. En la Marina de Cope aparecen saladares con un matorral dominado por Suaeda vera acompañada por Suaeda pruinosa, Atriplex glauca y Lannaea arboresceus; menos frecuentes son Frnatienia coryinbosa, Dittichia viscosa, Salsola verticilolata, Tamarix s.p. y algún ejemplar de palmera datilera. FAUNA. En los matorrales de Cabo cope y Lomo de Bas se citan reptiles como lagartija colilarga, lagarto ocelado y culebra bastarda, a los que habría que añadir la presencia destacable de la tortuga mora, también importante es la existencia de sapo corredor en este biotopo. Entre las aves destaca la presencia de Camachuelo trompetero, pequeño fringílido norteafricano de reciente aparición en el continente europeo en las costas del sudeste peninsular, la cogujada común, las currucas cabecinegras y rabilarga, la collalba negra, la perdiz común y el mochuelo. Como especies de amplias áreas de campeo, que anidan en puntos muy localizados del espacio, el águila perdicera, especie en peligro de extinción en la Región de Murcia y el halcón peregrino, considerado de Interés Especial, hacen un amplio uso de los biotopos que, como matorrales, ocupan mayores extensiones. Ligados al paisaje agrícola, integrado por cultivos y eriales así como balsas de riego y caseríos dispersos encontramos Cogujada, Calandria, Terrera común, bisbita común, lavandera blanca, alcaraván y codorniz en cultivos herbáceos. En cultivos arbóreos de almendro, algarrobo e higuera, encontramos estornino negro, abubilla, verdecillo, verderón, jilguero pardillo, curruca cabecinegra, petirrojo y mirlo. ROTURACIONES. El principal agente destructor de este espacio, que no el único, es Agrícola Aguileña SAT 1179 (AGRASA). A modo de ejemplo, en agosto de 1999 ecologistas en Acción presentó denuncia contra esta empresa denuncia por la transformación de terrenos en la finca “El Sombrerico”, para la creación de nuevos regadíos, con una subvención europea de la línea FEOGA, denominada PROGRAMA OPERATIVO, tramitada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a través de la Dirección General de Agricultura. La superficie transformada en esta ocasión ascendía a 40 has. Pese a que la Dirección General de Medio Ambiente dictó orden de paralización en base a las denuncias de Ecologistas en Acción y el Seprona, la empresa ha proseguido los trabajos hasta la fecha, dado que la subvención recibida de la Administración central era de “carácter plurianual”. Especialmente grotesca es la actuación de la Confederación Hidrográfica del Segura, que habiendo recibido nuestra denuncia en fecha 9/08/99 por roturación y creación de nuevo regadío (lo que contraviene lo dispuesto en el Plan Hidrológico de Cuenca) responde con in informe fechado 7 meses después (9/03/2.000) aludiendo a que la Guardería Fluvial se personó en el lugar el 21 de diciembre de 1.999 e informaron que “no se ha observado roturaciones de terreno de secano o movimientos de tierra recientes, destinados a nuevos regadíos, y que la zona que se señala en el plano de situación adjuntado a la denuncia, es un terreno agrícola de bastante extensión, en donde alternan invernaderos y campos de hortalizas con zonas abancaladas para el cultivo y terrenos baldíos con esparto y diversa vegetación autóctona. Por otra parte al desconocerse la fecha que se realizó la roturación y la situación exacta de la misma no se puede informar más ampliamente a cerca de los hechos denunciados” Esto deja claro la
actitud de este organismo respecto de la continua vulneración de
la ley que se hace en esta materia.
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