¿Quién engaña a quién?
José Luis Benito
Foto: V. Trigo
La problemática ambiental en el eje de  reivindicaciones de los manifestantes en Bruselas.

Tras el éxito sin precedentes de la Marcha Azul y de la manifestación en Bruselas convocada por los colectivos contrarios a este PHN, que supone la oposición a los embalses y trasvases que el mismo incluye, se ha desatado una polémica sobre el protagonismo que han tomado las organizaciones contrarias al Pacto del Agua, tildándolas de "minoritarias y radicales" e incluso de engañar a los aragoneses, en una típica maniobra de demonización e intento de criminalización del movimiento social.

La Marcha Azul y la manifestación con que culminó tenía un lema muy claro: "Por una Nueva Cultura del Agua. Ni un euro para este PHN". Recordamos que el PHN incluye el Pacto del Agua en su totalidad, por tanto oponerse al Plan Hidrológico Nacional es oponerse al Pacto del Agua de Aragón, no sólo al trasvase. Recordamos también uno de los principios básicos de la Nueva Cultura del Agua: "No inundar los valles de la montaña ni secar los deltas de los ríos, casa y sustento de pueblos a cuya identidad contribuyeron".

A pesar de ello, tanto el gobierno aragonés como los medios de comunicación regionales se han empeñado en machacar con que la marcha era contra el trasvase única y exclusivamente.

Son las mismas organizaciones que han convocando todas las manifestaciones anti-PHN, desde el paro de la montaña del 25-O, pansando por el "Abrazo del Ebro" del 11-N o las manifestaciones de Barcelona de 25-F o de Madrid del 11-M, todas ellas con un denominador común, ni embalses ni trasvases, tal como se puede comprobar en sus respectivos manifiestos, aunque los medios de comunicación y el gobierno lo intentaran ocultar y desviaran la atención hacia el trasvase. 

Recordamos que la manifestación del 8-O sólo fue una maniobra del Gobierno de Aragón y de las fuerzas a favor del Pacto del Agua para intentar neutralizar la creciente oposición a las obras del mencionado Pacto, y que en una reciente encuesta del propio Gobierno aragonés ponen en cuestión casi la mitad de los aragoneses.

Por tanto ¿quién engaña a quién? ¿Quién rompe la supuesta unidad?


 12 de Septiembre de 2.001