Pacto del Agua de la Región de Murcia

 


PREAMBULO

El agua es un recurso natural escaso, indispensable para la vida y para el desarrollo de las actividades económicas, y en este sentido se manifiestan las primeras palabras de la Ley de Aguas de 1.985.

Por razones históricas y geográficas estos conceptos han estado integrados en la cultura del agua, propia de los habitantes de la Región de Murcia y otras zonas áridas de la Península Ibérica, donde la preocupación por un mejor aprovechamiento de este recurso ha sido fundamental para su supervivencia.

La escasez del recurso y sus consecuencias ambientales y socio-económicas adquieren este verano de 1.994 su más dramático significado. Los embalses de la Cuenca del Segura han agotado completamente sus reservas y el Trasvase Tajo-Segura queda muy lejos de cumplir sus previsiones. Las aguas subterráneas, que aportan casi la mitad del agua disponible en Murcia, siguen sometidas, y ahora de forma más aguda, a un proceso de sobreexplotación difícilmente sostenible por más tiempo.

En estas circunstancias, y ante la inminente presentación de las Cortes del Proyecto de Ley del Plan Hidrológico Nacional, resulta necesario expresar una propuesta general, un Pacto político del agua, que deje constancia de la unidad y cohesión de todos los murcianos antes estos problemas del agua y las ponga de manifiesto en la actual circunstancia del debate nacional sobre el Plan Hidrológico.

El Plan Hidrológico Nacional es el resultado del mandato que, al aprobar la Ley de Aguas en 1.985, realizan las Cortes Españolas al Gobierno de la Nación.

Se expresaron entonces (artículo 38 Ley de Aguas) los objetivos de conseguir “la mejor satisfacción de las demandas de agua y equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial incrementando las disponibilidades del recurso, protegiendo su calidad, economizando su empleo y racionalizando sus usos en armonía con el medio ambiente y los demás recursos naturales”.

Este espíritu de la planificación hidrológica, expresado por la Ley de Aguas, ha sido el apoyo que, en estos años, ha mantenido la esperanza de solución de los muchísimos problemas que en esta Región, y en esta cuenca del Segura, dependen de la disponibilidad y correcta gestión del agua.

También ha sido el Plan Hidrológico motivo de reflexión y estudio, desde dentro y fuera de la Región, y por parte de personas, colectivos y entidades para conseguir un Plan política y técnicamente viable que consiga satisfacer las demandas legítimas de las distintas Comunidades, con fundamento en la necesaria solidaridad y en armonía con la conservación del medio ambiente.

POR TODO ELLO:

Considerando que se acerca finalmente la presentación a las Cortes del Proyecto de Ley del Plan Hidrológico Nacional previamente informado por el Consejo Nacional del Agua.

Vista la documentación que, con carácter previo, durante el trámite de exposición pública del Anteproyecto de Ley del Plan Hidrológico se ha generado por la Administración del Estado, por la Comunidad Autónoma de Murcia y por los diferentes grupos políticos y sociales.

Afirmando que no obstante los diferentes criterios, alegaciones y sugerencias, que todas las personas y colectivos interesados han formulado al Plan Hidrológico Nacional, existe un acuerdo común sobre la necesidad de planificar racionalmente los recursos hídricos en los términos previstos por la Ley de Aguas.

Convencidos de que sólo la importación de recursos ajenos a nuestra Región y a nuestra Cuenca del Segura, pueden mantener la esperanza de desarrollo y progreso de nuestra comunidad.

Comprometidos en multiplicar los esfuerzos que se vienen realizando por la Administración y los usuarios para conseguir un cada vez mejor y más justo aprovechamiento del agua, y, tras escuchar las opiniones y criterios de los representantes de organismos públicos y organizaciones sociales en sus comparecencias en la Asamblea Regional.

Los Grupos Políticos presentes en la Cámara suscriben el siguiente

ACUERDO:

PRIMERO: El agua debe ser considerada como un recurso colectivo y las diferencias territoriales, en su disposición y uso, no deben ser más que aquellas originadas por los criterios de respeto al medio ambiente, racionalidad y rentabilidad de su empleo.

SEGUNDO: Expresamos nuestro apoyo al Proyecto de Plan Hidrológico Nacional, cuya tramitación y aprobación ha de ser urgente, porque estamos convencidos de que los problemas del agua en la Región de Murcia, y en la Cuenca del Segura, pueden ser solucionados con un ejercicio de solidaridad entre cuencas de diferentes disponibilidades hídricas que permita satisfacer nuestras legítimas demandas y las de otros territorios áridos y necesitados, y establezca las correspondientes iniciativas para el desarrollo regional de las Comunidades cedentes.

En este sentido, estimamos que resulta un instrumento fundamental, en el Proyecto de Plan Hidrológico Nacional, los grandes trasvases entre cuencas, cuyas obras de infraestructura deberán declararse de interés nacional.

TERCERO: A pesar de los enromes esfuerzos realizados por la Comunidad Murciana en el ahorro, el aprovechamiento y en la gestión de la demanda, y de todos aquellos que en este mismo sentido se tiene previsto acometer, el déficit hídrico de la Cuenca del Segura es de tal magnitud que solamente la importación de recursos de otras cuencas puede corregirlo. Según las estimaciones técnicas más rigurosas, el déficit hídrico global para la Cuenca del Segura, es de unos 1.300 Hm3/año al horizonte del Plan Hidrológico Nacional, y corresponde en su mayor parte, a necesidades de la Región de Murcia.

CUARTO: Para que la Cuenca del Segura pueda superar, con el menor daño posible, el período de tiempo que ha de transcurrir desde la aprobación del Plan hasta que se le proporcionen las transferencias de caudales previas, es imprescindible mantener en vigor las leyes y demás disposiciones normativas que regulan el acueducto Tajo-Segura en lo que se refiere a volúmenes trasvasables y distribución de los mismos, puesto que esta normativa ha consolidado las demandas actuales.

QUINTO: En la medida que se admiten como demandas a satisfacer, con garantía total en el Tajo, algunos suministros que podrían ser corregidos o minorados, la consideración estricta como "excedentes" para los volúmenes trasvasables al Segura, distorsiona la gestión del Trasvase y tiende a hacer creer que son menores sus posibilidades y erróneas las normas que lo regulan.

La contabilidad y criterios de gestión, de los usos y recursos del sistema hidráulico de la cabecera del Tajo deben ser revisados para optimizar el volumen trasvasable.

SEXTO: La contención de la superficie regable y la mejora y modernización de los regadíos, junto con otras medidas en infraestructura y sensibilización social, permitirán reforzar la regulación sobre la demanda, el ahorro de los recursos y las garantías en las dotaciones.

Estas actuaciones deben ser urgentes y las líneas de financiación y apoyo, para ello, especialmente generosas en los próximos años.

SEPTIMO: A pesar de la situación extrema de déficit hídrico, la Región de Murcia no puede renunciar al mantenimiento de caudales ecológicos en sus cauces y a las mejores condiciones de vida de la flora y fauna de sus aguas. Estos usos, fijados racionalmente, deben ser prioritarios.

OCTAVO: Es especialmente importante la corrección de los procesos contaminantes y degradativos que sufren el río Segura y sus afluentes. Los programas dirigidos a esta tarea deben ser prioritarios y urgentes.

NOVENO: La reutilización de aguas residuales en la agricultura, es una necesidad imperiosa para la Región y, por este motivo también es urgente completar la infraestructura de depuración y redactar la normativa técnica y legal para estos aprovechamientos, empezando por su adscripción a regadíos dependientes de aguas subterráneas sobreexplotadas.

DECIMO: La necesidad obliga en Murcia al uso de aguas salinas, naturales o reutilizadas, que producen efectos irreversibles de degradación de suelos. El empleo de estas aguas salobres estará sometido a normas para prevenir y corregir, en su caso, la extensión de estos efectos.

UNDECIMO: Consideramos especialmente importante para la Región de Murcia el seguimiento y coordinación con el Organismo de Cuenca para el cumplimiento del Plan Hidrológico. Para ello, es especialmente importante potenciar la participación, en los órganos colegiados previstos y en los que pudieran establecerse en el futuro con la puesta en marcha del Sistema Integrado de Equilibrio Hidráulico Nacional.
 
 

Cartagena, 7 de julio de 1.994.