No es lo mismo
Huerta del Segura a su paso por el Valle de RicoteLa huerta de Murcia...

La huerta de Murcia, aparte de un tópico, se corresponde con los campos irrigados por métodos tradicionales en las vegas aluviales del Segura y otros ríos de su cuenca. Se caracteriza por la alta calidad de sus productos y por su sostenibilidad (existe desde tiempos de los árabes). Ha dado lugar a una cultura de aprovechamiento del agua que respeta los recursos naturales y nos ha proporcionado un paisaje y unos rasgos culturales con los que nos identificamos gran parte de los habitantes de esta tierra .

La huerta de Murcia siempre se ha nutrido de los caudales que ha aportado de forma natural el río Segura, nunca ha necesitado ningún trasvase ni sobreexplotar ningún acuífero.
 


 
Roturaciones y nuevos regadíos en los dominios de Don Andrés Bastida, dueño y señor del campo de la Estación de Blanca (1.997), invadiendo el monte público del Parque Regional de la Sierra de La Pila....que el regadío ilegal.

Desde hace décadas en nuestra región se ha roto el equilibrio entre los recursos de agua y la superficie regada. Ánte la gravedad del problema se han dictado leyes que prohiben aumentar la superficie de regadío. Sin embargo por todos lados surgen nuevas plantaciones que demandan cada vez más agua, y ningún organismo oficial hace nada por evitarlo. La voracidad de las nuevas explotaciones acaban con las reservas subterráneas y perjudica a los regadíos legales al acabar con los recursos hídricos que, como la ley dice, son de todos. Actualmente la supervivencia de la huerta pasa por la lucha (de verdad y no solo sobre el papel) contra las ilegalidades y el cumplimiento efectivo de la Ley.

Son los nuevos regadíos los que han creado el déficit de agua en nuestra cuenca, los que han sobreexplotado el agua subterránea y le han robado su caudal histórico al Segura a través del embalse de Ojós, dejándolo como hoy lo conocemos. 

Si la Cuenca del Segura ha creado de forma irresponsable más regadío del que puede mantener, es inadmisible que se siga permitiendo la proliferación de nuevas superficies irrigadas. Los murcianos y murcianas no debemos permitir que se nos confunda utilizando con ambigüedad calculada la expresión "huerta de Murcia" para referirse a explotaciones en manos de personas y empresas de pocos escrúpulos que ponen en juego la sostenibilidad de nuestro recurso más básico: el agua.
 

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