LA
VANGUARDIA
Un regante inunda los campos en un cultivo de arroz en el delta del río Ebro |
El manifiesto reclamará al Gobierno que conceda más tiempo para debatir de manera serena y pública el PHN, que incluye como elemento clave el trasvase del Ebro desde su delta hacia la región de Barcelona, Comunidad Valenciana, Murcia y Almería. El texto tiene la firma de Pedro Arrojo, profesor del departamento de Análisis Económicos de la Universidad de Zaragoza; Narcís Prat, catedrático de Ecología de la Universitat de Barcelona; Enric Tello, profesor de Historia Económica de la UB, o Francesc Gallart, geólogo del CSIC, entre otros. La iniciativa fue dada a conocer ayer en las primeras jornadas catalanas sobre la nueva cultura del agua celebradas en Barcelona.
El escrito nace tras la profunda irritación causada por el silencio con que el ministro Jaume Matas ha respondido a la petición de que den a conocer los estudios que encargó a expertos y profesores para que evaluaran el PHN. Ese encargo se hizo en paralelo al debate suscitado en el Consejo Nacional del Agua, en el que la Administración central logró la luz verde al plan al tener asegurado una mayoría de representantes en este organismo consultivo. Los profesores a los que se pidió el informe (desde el hidrólogo Ramón Llamas hasta el director de la Agencia Europea de Medio Ambiente, Domingo Jiménez Beltrán) tuvieron un mes para hacerlo y cobraron 200.000 pesetas.
De los 132 expertos consultados, 82 libraron su trabajo. Al no conseguir que se hicieran públicos los resultados, 62 de ellos se reunieron el pasado 5 de febrero en Madrid para intercambiar información y conocer lo que decían sus compañeros. "Todos los presentes, menos uno, hicieron informes demoledoramente críticos", declaró Pedro Arrojo.
El manifiesto
que se hará público mañana argumenta razones económicas
y de impacto ambiental. La opinión mayoritaria de estos sectores
es que el proyecto de ley del PHN ignora la directiva marco comunitaria
en materia de aguas. Esta directiva plantea como objetivo la recuperación
integral de los costes de inversión y rechaza las subvenciones públicas
en el suministro del agua (aunque no exige calendarios de realización
concretos) "No puede ser que el agua del trasvase del Ebro le cueste a
Almería 30 pesetas el m3 y que llevarla hasta allí valga
150 pesetas el m3", cita como ejemplo el profesor Arrojo. La consecuencia
de esta falta de autofinanciación es que la UE podría rechazar
su contribución a estas obras.