Los expertos dicen que trasvasar el Ebro a Murcia y Almería es más caro que desalar
ÀLEX
GARCIA
Manifestación del domingo en Barcelona en contra del trasvase de río Ebro desde su delta |
BARCELONA. - Los expertos y científicos que han elaborado el manifiesto contra el Plan Hidrológico Nacional (PHN) sostienen que trasvasar agua del Ebro hasta Murcia y Almería saldría más caro que si se utilizara en estas zonas caudales de plantas desaladoras de agua de mar. Así lo señala en el escrito que estos 200 especialistas -la mayoría profesores de las universidades españolas- han enviado al ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas. El escrito pretende desvelar parte del contenido de los informes científicos contra el PHN que, según ellos, intenta esconder el Gobierno, según indican en la misma carta.
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Además
de los 36 profesores de economía, el manifiesto lo suscriben, entre
otros, 28 expertos en biología y ecología, once geógrafos,
nueve hidrólogos, ocho geólogos, así como consultores
ambientales e investigadores del CSIC. El economista J. Manuel Naredo,
el ingeniero e investigador Agustín Sánchez-Arcilla, el catedrático
de Ecología Jaume Terrades, el hidrólogoJesús Carrera
o el geólogo Ramon Llamas son algunos nombres destacados.
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Señalan que en el desglose por tramos, el trasvase del río Ebro hasta la zona de Murcia y Almería costaría más de 100 pesetas el m3, una cantidad "muy por encima de los costes de desalación de las aguas marinas, que está entre las 70 y las 90 pesetas el m3".
La crítica al PHN desde este frente no es baladí, pues de los 200 expertos que firman el manifiesto, el grueso de especialistas que lo suscriben lo forman 36 profesores y catedráticos de Economía en las universidades. Todos ellos consideran que ante esta situación, el PHN comportará inevitablemente "ingentes subvenciones públicas", lo que contradice el objetivo de recuperación íntegra de los costes de inversión que se establece en la directiva comunitaria marco de aguas.
El manifiesto de los 200 expertos reclama al Gobierno que organice "un verdadero debate" sobre el plan hidrológico, y le pide que haga públicos los 83 estudios que los expertos libraron al ministro Jaume Matas, y cuyas conclusiones son mayoritamente contrarias al PHN, según evidenció una reciente reunión celebrada por 62 de ellos para intercambiar información.
Los científicos tachan de "imprudente" el trasvase del Ebro a la región de Barcelona, Comunidad Valenciana, Murcia y Almería. Argumentan que aún no se sabe cuáles serán las necesidades de caudal que la aplicación de la directiva de agua comportará para conservar el estado ecológico del río, estabilizar la plataforma del Delta y asegurarlos aportes de arenas en su franja costera.
También ven insatisfactorio el cálculo que se ha hecho del impacto que tendría el cambio climático(reducción de precipitaciones), pues las estimaciones se han hecho a 25 años vista y no en un horizonte de 50 años, como abarcan otrosaspectos.
Igualmente ven "imprescindible" analizar "el desgobierno que ha llevado a la sobreexplotación, al margen de la ley, de los acuíferos (reservas subterráneas de agua) y de los recursos fluviales" de los ríos en muchas zonas en donde ahora se reclama el trasvase. La comunidad científica señala que, además, el plan hidrológico del Gobierno vulnera otras tres directivas comunitarias, dos que obligan a evaluar previamente los impactos ambientales de la obra y la de hábitats, teniendo en cuenta que el macrotrasvase y los embalses previstas afectan a 70 lugares de interés natural que se deben incorporar a la red Natura 2000 de ámbito europeo.
Tras la manifestación
del domingo, las reacciones políticas fueron muy numerosas. El presidente
de la Generalitat, Jordi Pujol, abogó por basar las negociaciones
con el Gobierno en "el diálogo", en detrimento de "la protesta sin
alternativas". El portavoz del PSC, Miquel Iceta, criticó que el
conseller de Medi Ambient, Felip Puig, pretenda "utilizar la movilización"
del domingo para "lo que ha sido incapaz de defender". ERC e IC-V coincidieron
en juzgar que la manifestación demuestra que la sociedad catalana
ha dicho no a este proyecto.