Comunicado de prensa de

(22/05/2001)


Espiral de desarrollismo insostenible en el litoral murciano.

La descatalogación de 11.000 has. de espacios protegidos llevada a cabo por el gobierno regional, pretendía unicamente facilitar el incremento del regadío y la urbanización de los últimos tramos del litoral murciano a costa de un desarrollo insostenible y del incremento acelerado de la demanda de agua




Imagenes del Litoral de Cabo Cope-Calnegre (superiores) y Sierra de las Moreras (Inferior) desportegido por la nueva Ley del Suelo del PP.

Las recientes iniciativas especulativas en el litoral murciano nos dan la razón a Ecologistas en Acción cuando semanas atrás denunciamos que la descatalogación de un 20% de los espacios naturales protegidos de la Región de Murcia, llevada a cabo por la nueva ley regional del suelo, no obedecía a ningún tipo de criterio técnico. Es muy evidente que la verdadera razón de esta desprotección deriva de las expectativas creadas por las infraestructuras que parecen dibujarse en un horizonte próximo en la Región de Murcia: Agua del Ebro y Autovía de Cartagena-Vera. El gobierno regional murciano ha desprotegido amplias zonas, especialmente en los últimos tramos de costa natural murciana, en las que las expansiones de regadíos (que no pueden darse oficialmente, pero que son un hecho) y las actuaciones urbanísticas queden expeditas y ajenas a cualquier restricción de carácter ambiental, aunque ello suponga un desarrollo totalmente insostenible. 

Como confirmación de todo esto, la prensa regional ha recogido estos días que la fusión de dos desaladoras para regadío en una, que se construirá próxima a Mazarrón, proyecto que viene siendo apoyado por el empresario agrícola Miguel Durán, persigue entre otros objetivos atender 10.000 ha de regadío procedentes de nuevas roturaciones, lo que contradice e invalida de forma rotunda la afirmación del gobierno regional murciano acerca de que ni se están creando ni se va a permitir que se creen nuevos regadíos. Resulta totalmente absurdo que se pretenda realizar un trasvase desde el Ebro con altísimos costes ecológicos, sociales y económicos, con la justificación de la necesidad de mantener el regadío existente en Murcia y otras zonas, cuando dicho regadío no para de crecer, se desprotejen espacios naturales para facilitar aún más las roturaciones y se anuncia con voz alta y clara por parte de los empresarios agrícolas la intención de crear miles de hectáreas de nuevos regadíos.  La justificación del trasvase desde el Ebro por supuestas necesidades sociales generales y en base a la existencia de una gestión racional del agua y del regadío  en las cuencas beneficiarias como Murcia constituye por tanto un inmenso fraude a la opinión pública murciana y española en general.

Por otra parte la prensa regional ha dado a conocer estos mismos días que los 175 promotores inmobiliarios que operan en la costa murciana están preparando, al amparo de la nueva ley del suelo, docenas de proyectos urbanísticos en el litoral de Mazarrón y Aguilas en las áreas de Moreras, Percheles, Calnegre y Marina de Cope, justamente las zonas  que han sufrido más la reciente descatalogación de espacios naturales protegidos. Este último asalto a la urbanización del litoral murciano, con 5.000 nuevas construcciones anuales, supondrá además un incremento acelerado de la demanda de agua, puesto que las nuevas edificaciones incluirán zonas ajardinadas, piscinas e incluso campos de golf. Esta nueva espiral de especulación urbanística y destrucción de lo que resta de costa natural murciana ha sido claramente desencadenada por las expectativas del trasvase desde el Ebro, dado que los propios promotores reconocen que las desaladoras no serán suficiente para la demanda que se espera y reclaman el trasvase del Ebro junto a otras infraestructuras de gran impacto ecológico como la autovía Cartagena-Vera. De nuevo se evidencia que el objetivo de dicho trasvase no es atender las necesidades existentes sino permitir el enriquecimiento rápido de un sector minoritario como es el de los grandes empresarios agrícolas y el de los constructores y especuladores inmobiliarios a costa del patrimonio hídrico y ambiental de todos los ciudadanos.
 

Arriba: Urbanización en Calabardina (Aguilas)*
Abajo: Invernaderos ilegales en un área desprotegida de la Sierra de las Moreras.
*Foto obtenida de la página web de la administración regional

 Esta nueva espiral de desarrollismo urbanístico y de nuevos regadíos, totalmente insostenible, se encuentra cada vez más alejada de las políticas ambientales y de ordenación del territorio que de forma generalizada se propugnan y defienden en el entorno europeo y sitúa a Murcia a la cola en todos los indicadores de sostenibilidad y de gestión racional de los recursos. Por todo ello, desde Ecologistas en Acción-Región Murciana exigimos:
 

  1. La inmediata modificación de la ley regional del suelo y la protección de todos los espacios recientemente descatalogados
  2. La aprobación de todos los Planes de Ordenación pendientes, incluido el PORN de Calnegre-Cabo Cope
  3. La exclusión del proyecto de autovía Cartagena-Vera, por su alto impacto ambiental y escaso interés social
  4. La moratoria de todos los proyectos urbanísticos previstos para el litoral murciano en tanto no se aprueben unas Directrices de Ordenación del Litoral que cuente con la necesaria participación y debate públicos y basada sobretodo en el reciclaje de suelo
  5. La exclusión de todo tipo de incremento del regadío, incluidos los que se basen en recursos no convencionales como la desalación marina.
  6. La estricta aplicación de toda la normativa vigente en relación con el regadío y la aplicación de sanciones ejemplares en todos los casos de regadío en situación ilegal o irregular.


 En caso contrario, el gobierno regional murciano del PP no sólo va a pasar a la historia como el responsable de acabar con buena parte de los avances en conservación de la naturaleza murciana tras más de 70 años de esfuerzos, iniciativas y desvelos, sino que con su obsesión desarrollista habrá conseguido que Murcia pierda todo tipo de legitimidad moral para pedir agua a otras cuencas.

 


 
 
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(21/05/2001)





Los promotores construirán el doble de urbanizaciones turísticas a partir del 2002

Pronostican una escalada de precios ante la fuerte demanda de los veraneantes comunitarios, que se disparará con la llegada del euro

JUAN CARLOS HERNÁNDEZ • MURCIA
Las promotoras turísticas han comenzado a calentar motores con la aprobación de la ley regional del Suelo. La patronal del sector asegura que la liberalización del mercado de solares duplicará la oferta de urbanizaciones costeras a partir del año que viene. La mayor actividad se concentrará en el tramo de litoral que va desde la Azohía, en Cartagena, hasta Águilas. La Federación Regional de Empresarios de la Construcción advierte de que este aumento de la oferta –por encima de las 5.000 residencias anuales– acarreará una escalada de precios, ya que la implantación del euro atraerá a miles de turistas extranjeros, deseosos de tener una segunda residencia en las pocas zonas vírgenes que quedan en el litoral mediterráneo. Las promotoras instarán al Gobierno regional a que planifique este crecimiento a fin de que no se repitan los errores de Torrevieja y Benidorm.

Queda muy poco para que Murcia deje de ser la zona turística que ofrece los apartamentos y dúplex más baratos de España. 

Los 175 promotores que operan en la Costa Cálida preparan docenas de proyectos de complejos urbanísticos al amparo de la recién aprobada ley regional del Suelo, que permite edificar allí donde no esté expresamente prohibido. 

Juan Montiel, presidente de la Comisión Turístico-Inmobiliaria de la Federación Regional de Empresarios de la Construcción, asegura que la oferta de residencias turísticas se duplicará a partir del 2002 –al menos sobre planos– con las nuevas posibilidades que se abren en el mercado de solares. 

«Hasta ahora, para conseguir suelo urbanizable se tardaban entre cinco y seis años, con la nueva ley no pasará de dos», señala. 

El representante de los promotores turísticos calcula que la oferta anual pasará de 2.200 ó 2.500 dúplex, chales y apartamentos que vienen saliendo al mercado, a más de 5.000. Este aumento no hará que los precios se mantengan bajos. «Al contrario –advierte–, aumentarán de forma significativa con la demanda extranjera que va a desatar la implantación del euro».

 La media está ahora en 126.000 pesetas por metro cuadrado, según Tasaciones Inmobiliarias (Tinsa), aunque si se compra sobre plano se puede conseguir un precio cercano a las 90.000 pesetas. Juan Montiel destaca que en la actualidad apenas resulta necesario hacer publicidad en la Unión Europea para vender residencias turísticas: «Literalmente nos las quitan de las manos en Alemania, Reino Unido, Francia e Italia». 

La introducción del euro dejará aun más patente, según Montiel, que los precios de la Costa Cálida son asequibles para el bolsillo de un ciudadano de clase media de Frankfurt, Amberes, Amsterdam, Liverpool, Lyon o Luxemburgo. 

Juan Montiel insiste en que los ecologistas no tendrán motivos para temer un litoral saturado de grandes bloques de apartamentos, como ocurre en La Manga, Benidorm o San Juan. 

«Aquello pasó a la historia –explica–, eso no es lo que quieren los turistas extranjeros». La demanda actual se concentra en los complejos residenciales de chalés o dúplex, con piscinas, amplias zonas ajardinadas y, si es posible, campos de golf. Ese va a ser el modelo que se va a imperar, según el presidente de la patronal turística: «Las urbanizaciones del futuro no se situarán en primera línea de playa sino en laderas regeneradas con abundante vegetación». 

Calpe, Jávea y Marbella son los ejemplos que se piensan seguir, con poblados turísticos que agrupen a residentes de una misma nacionalidad. Reconoce que para alcanzar ese objetivo hará falta abundante agua: «Las desaladoras no serán suficientes para la demanda que se espera».

 La patronal tiene prevista una reunión con el consejero de Turismo, Juan Antonio Megías, con el fin de diseñar una urbanización ordenada del litoral comprendido entre Cartagena y Águilas que evite la saturación que se ha producido en Torrevieja o La Manga. 
 

 


 
 
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(22/05/2001)






Grupos de inversores compran terrenos para urbanizar las últimas zonas vírgenes del litoral

Promotoras de capital murciano ya están adquiriendo fincas en parajes sin explotar cercanos a la futura autopista Cartagena-Vera

CARLOS M. SÁNCHEZ • MURCIA
Los grupos inversores ya están tomando posiciones en uno de los últimos paraísos sin explotar que queda en el Mediterráneo. La Consejería de Política Territorial y el grupo ecologista Anse coinciden en señalar que las zonas vírgenes del litoral murciano, que se verán revalorizadas con la futura autopista Cartagena-Vera, han despertado tanto el interés de las promotoras que éstas ya están adquiriendo fincas a los agricultores de la zona. El consejero, José Pablo Ruiz Abellán, asegura que su departamento «controlará con todo rigor» que no se construya en primera línea de playa y revela, sin dar más detalles, que las compañías inversoras que están animando el mercado inmobiliario de la zona «son de capital murciano, no extranjeras». Los ecologistas se quejan de que la nueva ley regional del Suelo haya dejado desprotegidas cuatro áreas costeras bien definidas «de un extraordinario valor paisajístico, geológico y medioambiental» en Mazarrón, Lorca y Águilas.

El consejero de Política Territorial, José Pablo Ruiz Abellán, insiste en que el desarrollo turístico de determinadas zonas vírgenes diseminadas en el litoral de Mazarrón, Águilas y Lorca «no será tan masivo como se venía haciendo hasta ahora y se evitará la edificación en primera línea de playa». La línea de cien metros que marca el deslinde marítimo terrestre «será preservada escrupulosamente» y las urbanizaciones tenderán a alejarse de la orilla y adentrarse en zonas más de interior, aprovechando el espacio entre la autopista Cartagena-Vera y la costa.

 Ruiz Abellán cree que será necesaria la construcción de pequeñas desaladoras, «de menor capacidad que las destinadas al riego agrícola», con el fin de abastecer a las urbanizaciones, «dado que no hay pozos y atraerán a un perfil de turista que gusta de las zonas ajardinadas». Mucho verde y algún que otro campo de golf completan un panorama coincidente con las pretensiones de los promotores inmobiliarios, que prevén ofertar 5.000 nuevas residencias turísticas anuales a partir del año que viene, duplicando el ritmo actual, según los cálculos de Juan Montiel, presidente de la Comisión Turístico-Inmobiliaria de la Federación Regional de Empresarios de la Construcción.

 Los constructores han instado al Gobierno regional a planificar este crecimiento con el fin de que no se repitan los errores de Torrevieja y Benidorm. El consejero ha recogido el guante y recuerda que desde febrero se está trabajando en la elaboración de las nuevas directrices del litoral, documento en el que están implicadas las consejerías de Medio Ambiente, Turismo y Política Territorial.

 Pedro García, portavoz de el grupo conservacionista Anse, matiza que los ecologistas no se oponen frontalmente «a un cierto desarrollo turístico de estas zonas, pero siempre que sea moderado y compatible con la defensa de su extraordinario valor medioambiental».
 


 
 
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(26/05/2001)

La mitad del litoral virgen podrá urbanizarse Los promotores pujan por 23 millones de metros cuadrados del mejor terreno con vistas al mar
 

La expectación generada por la nueva ley del Suelo en los municipios de la costa con terrenos vírgenes, especialmente en la franja del litoral menos explotada de Mazarrón, Lorca y Águilas, no tiene parangón desde que en los años sesenta, con el desarrollismo, los promotores se percataran de las posibilidades de negocio de una solitaria lengua de arena llamada La Manga. En tres reportajes ‘La Verdad’ examina los intereses inmobiliarios de esta zona. La primera entrega describe las 2.300 hectáreas más apetecidas por los constructores. La segunda desvela cuáles son los grupos de inversores mejor situados para aprovechar el filón. La tercera repasa el difícil equilibrio entre intereses agrícolas, medioambientales y turísticos.

Basta entrar en la página web de la Consejería de Medio Ambiente y superponer los mapas digitalizados de los antiguos espacios y paisajes regionales protegidos (ley de 1992) con las propuestas de nuevos lugares de interés comunitario (lic), para echar cuentas con la ayuda de un sencillo programa informático: el litoral protegido entre Mazarrón y Águilas ocupa 4.630 hectáreas y varias perlas sin cultivar: la sierra de las Moreras (Mazarrón), las calas y llanuras desde Calnegre a Cabo Cope (Lorca y Águilas) y las dunas fósiles de las Cuatro Calas (Águilas-límite con Almería). 

Con el nuevo modelo de protección a la biodiversidad de la Unión Europea, estos espacios naturales se llevan un mordisco de 2.355 hectáreas (aproximadamente, una franja de 40 kilómetros de largo por 500 metros de ancho). Es decir, el 50,8% del total. Los grupos Ecologistas en Acción y Anse fueron los primeros en percatarse.

 El segundo acto de esta historia tiene lugar en la Asamblea Regional el mes pasado. A última hora, el PP introdujo una enmienda a la ley del Suelo por la que se posibilita que cualquier espacio no protegido pueda, a priori, ser urbanizado. Como explicó el portavoz popular Alberto Garre, «es necesario liberar suelo en la costa que está sin explotar para que se pueda producir un desarrollo turístico». La ley fue publicada la semana pasada en el Boletín Oficial de la Región de Murcia y entra en vigor el próximo 21 de junio. Diego Martínez Cerón, socialista, se queja de que la enmienda fuese guardada chasta el final de la tramitación parlamentaria. «No querían levantar la liebre». El PP anunció la redacción de una nueva ley de espacios naturales, pero ni ecologistas ni oposición le dan crédito. 

La expectación entre los promotores por la inminente liberación de 23 millones de metros cuadrados de litoral virgen (la mitad del total) y la revalorización de un espacio similar de terreno rústico colindante, que ahora no es más que un secarral en medio de ninguna parte, sólo tiene un precedente: La Manga, años sesenta. 

El debate sobre el modelo turístico que se quiere está servido. Por un lado, las necesidades de suelo son dramáticas. Por otro, las tentaciones especulativas pueden hacer incurrir en errores del pasado. Esta vez, y a diferencia de lo que pasó con el Mar Menor, la opinión pública está avisada.


 
 
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(27/05/2001)

Un pelotazo de medio billón Las constructoras confían en que se libere suelo suficiente para edificar en la costa durante 20 años
 

Para calibrar el desembarco inmobiliario que se está avecinando en la costa virgen entre Águilas y Mazarrón hay que escudriñar el horizonte con un catalejo de muchos aumentos y echar mano de una buena calculadora. Todo puede quedar en un ‘bluff’ colosal, pero contando con los incentivos de la autopista Cartagena-Vera terminada antes del año 2005, una ley del suelo municipalista y liberalizadora a la vuelta de un mes, y unos ayuntamientos proclives a dejarse arrullar por el canto de sirenas de las promotoras, cualquier previsión puede quedarse corta. Las inmobiliarias echan sus cuentas. Siendo extremadamente recatados en los cálculos, contando con porcentajes de edificabilidad bajísimos y tan respetuosos con el medio ambiente que no parecen reales, los inversores confían en que haya suelo suficiente para mantener las hormigoneras trabajando durante las próximas dos décadas. Toda la zona podría generar unos beneficios inmobiliarios del orden del medio billón de pesetas... O quedarse en el cuento de la lechera.

Coger un lápiz y un papel y ponerse a echar cuentas da vértigo. Juan Montiel, presidente de la Comisión Turístico-Inmobiliaria de la Federación Regional de Empresarios de la Construcción adelantó a este periódico que la oferta de dúplex, chalés, solares y apartamentos nuevos se duplicaría en la costa a partir del año que viene, pasando de 2.500 a 5.000, gracias a la llegada del euro y a la demanda del mercado europeo. ¿Son exageradas estas cifras? Al contrario. La Verdad las ha cotejado con varios promotores y les ha pedido que hagan sus propios cálculos. Los resultados son mareantes.

 «Entre Águilas y Mazarrón estamos hablando de unos terrenos sin agua, dentro de, o próximos a, o colindantes con espacios protegidos donde hasta ahora no se puede construir y que seguramente queden liberados con la nueva ley. Son tierras que los propietarios han vendido en los últimos dos años a 150 pesetas el metro cuadrado a inversores con buena vista y mejor olfato», explica un conocido empresario de Mazarrón que prefiere ocultar su identidad.

 Y continúa: «Aunque se ha comprado barato, poner esas parcelas en valor resultará caro. Habrá que invertir entre la construcción, la mano de obra, los materiales, la urbanización, pozos y pequeñas desaladoras, del orden de 10.000 a 12.000 pesetas por metro cuadrado. Puede que más, teniendo en cuenta que el perfil del cliente europeo en el que se piensa es un amante de las zonas verdes, de vivir con un cierto nivel, de algún campito de golf...»

 Y concluye: «Es de esperar que la Comunidad Autónoma sólo autorice porcentajes de edificabilidad muy bajos para evitar la saturación. Esto encarecerá aún más los precios. En cualquier caso, los beneficio de los constructores superarán las 20.000 pesetas por metro cuadrado, quizá más».

 El dueño de otra inmobiliaria comparte estos cálculos. «No será un nuevo Benidorm. Entre otras cosas porque orográficamente es imposible. Esto es muy accidentado. Pero sí puede darles un aire a Marbella. ¿La edificabilidad será baja? No estoy tan seguro. Dependerá, más que de la Comunidad Autónoma, de los ayuntamientos, aunque habrá que ver las directrices de la costa que se están preparando. Pero estamos hablando de unas expectativas de negocio de medio billón de pesetas hasta el 2020, tirando por lo bajo». Y advierte: la construcción de resorts, complejos hoteleros de lujo, como pretende el Gobierno regional, en detrimento de las segundas residencias «tendrán que pelearla los políticos. Será un tira y afloja».